CGT, ADIMRA, FISFE, y CAME lanzaron desde Rosario un llamado conjunto para reconstruir el diálogo por la producción y el empleo
Más de 300 representantes del sector productivo, empresarial, sindical y académico participaron este jueves de "Argentina Produce: Diálogo que Construye", una jornada organizada por la CGT, ADIMRA, FISFE y CAME que dejó un fuerte mensaje institucional: frente al deterioro de la actividad industrial, la pérdida de empleo y la ausencia de ámbitos de consenso, las principales entidades de la producción y el trabajo coincidieron en que es tiempo de recuperar el diálogo para construir una agenda de desarrollo de largo plazo.
El encuentro, realizado en el Salón Empresario de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), reunió a dirigentes empresariales, sindicales, especialistas y referentes del sector productivo para debatir los desafíos que enfrenta la industria argentina y avanzar en la construcción de propuestas que permitan recuperar competitividad, promover la inversión y fortalecer el empleo formal.
La convocatoria se desarrolló en un contexto especialmente complejo para la actividad manufacturera. Según el último informe elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la industria provincial acumuló una caída del 3,7% durante el primer semestre de 2026, mientras que junio registró una nueva retracción interanual del 1%, afectada por la caída del consumo interno, el incremento de los costos y una creciente competencia de productos importados.
El informe también advierte que sectores estratégicos como la maquinaria agrícola profundizan su crisis, con una baja del 28% interanual y ocho meses consecutivos de retrocesos. A ello se suma la pérdida de 9.686 puestos de trabajo industriales y el cierre de 484 empresas manufactureras en Santa Fe desde diciembre de 2023, indicadores que reflejan el deterioro del entramado productivo provincial.
En la apertura de la conferencia de prensa, el presidente de CAME y AER, Ricardo Diab, definió el escenario actual como "muy complejo" para los sectores que representan las entidades convocantes. Respecto de la industria señaló: “No nos da lo mismo como comercio la venta de productos nacionales o importados, porque cada fábrica que cierra son pérdidas de empleo y cada trabajador que se queda sin ingresos, es a la vez la pérdida de un consumidor para nosotros”. Además, destacó a los trabajadores: “La mayoría de las empresas que representamos no tiene más de 10 trabajadores, y cada uno de ellos no es un número, porque los consideramos parte fundamental de nuestra existencia. Por eso hoy quienes los representan están con nosotros en búsqueda de una solución a un problema que nos aqueja a todos”. Luego agregó: “Si hoy estamos todos acá expresando las mismas dificultades es porque algo no está funcionando. No estamos en contra de nadie, estamos a favor de lo que representamos: en nuestro caso las pymes”.
En la misma línea, el secretario general de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que uno de los principales problemas de la actualidad es la ausencia de ámbitos institucionales donde las diferencias puedan canalizarse. "Las discusiones están al orden del día. El problema es cuando las discusiones no tienen una mesa donde canalizarse. Esas mesas han dejado de existir hace mucho tiempo y este escenario busca comenzar a transitar un espacio de normalidad", señaló.
Sola remarcó que empresarios y trabajadores representan intereses diferentes, pero comparten un mismo objetivo: "generar más y mejor riqueza para la Argentina", y consideró indispensable construir un proyecto productivo que surja del consenso entre quienes invierten, producen y generan empleo. En ese sentido, cuestionó la falta de una estrategia orientada al desarrollo industrial y advirtió que el país perdió más de 300.000 puestos de trabajo formales y más de 30.000 pequeñas y medianas empresas desde diciembre de 2023. "No vemos un proyecto hacia la industria ni hacia el comercio. Hay una oportunidad para corregir ese rumbo y quienes estamos acá somos actores importantes para construir una política productiva", expresó.
La jornada incluyó dos paneles técnicos. El primero estuvo a cargo de Mario Oporto, quien abordó los desafíos de la formación profesional frente a los cambios tecnológicos y la necesidad de fortalecer la articulación entre el sistema educativo y el mundo del trabajo, entendiendo que la innovación debe traducirse en más empleo calificado y mejores oportunidades de desarrollo.
Posteriormente, el economista Fernando Grasso presentó un análisis sobre el escenario macroeconómico y la agenda impositiva, donde sostuvo que el crecimiento económico no puede descansar exclusivamente sobre el desarrollo de los sectores vinculados a los recursos naturales, sino que requiere una estrategia integral capaz de fortalecer al conjunto del entramado industrial argentino. Además, analizó el impacto que la estructura tributaria, los costos productivos, las dificultades para acceder al financiamiento y la ausencia de políticas industriales tienen sobre la competitividad de las empresas, particularmente de las pequeñas y medianas industrias.
El panel de cierre reunió al presidente de ADIMRA, Elio Del Re; al presidente de CAME, Ricardo Diab; al cosecretario general de la CGT, Jorge Sola; y al presidente de FISFE, Javier Martin, quienes coincidieron en que el deterioro productivo exige recuperar ámbitos institucionales capaces de construir acuerdos de largo plazo.
En ese marco, el presidente de ADIMRA, Elio Del Re, sostuvo que "cuando decimos Argentina Produce, es el lugar al que queremos ir; lo pensamos con todos los sectores abrazando a la industria, el comercio, el agro, la ciencia y la tecnología. No hay que excluir a nadie y todos debemos trabajar en conjunto para definir qué tipo de Argentina queremos, una Argentina con todos".
Del Re remarcó además que "el desarrollo de Vaca Muerta debe llegar a todo el país, y es un desafío para todo el sector productivo nacional, tal como lo es la expansión y la evolución de la agroindustria. La industria no es el problema de Argentina, es parte de la solución".
Por su parte, Javier Martín afirmó que el país enfrenta "grandes oportunidades, pero también enormes desafíos" y sostuvo que la única manera de transformar el potencial argentino en desarrollo sostenible es a través de un proyecto productivo construido desde el diálogo entre el Estado, el sector empresario y los trabajadores.
"Argentina tiene posibilidades de resolver una restricción histórica gracias al gas, el petróleo, la minería y el agro, pero con eso no alcanza para cincuenta millones de argentinos. Necesitamos un proyecto productivo que incorpore ciencia, tecnología y trabajo calificado", afirmó.
Martín advirtió además que el segundo semestre será "muy complicado" para la industria y expresó su preocupación por la falta de políticas orientadas a reactivar la capacidad productiva y el mercado interno. Si bien valoró los avances en materia de estabilidad macroeconómica e inflación, sostuvo que "no estamos viendo políticas que promuevan un incremento de la capacidad productiva". También alertó sobre el deterioro de la cadena de pagos y el creciente endeudamiento de las empresas como consecuencia de la caída de la actividad económica.
Frente a ese escenario, el presidente de FISFE llamó a abandonar la lógica de la confrontación permanente. "Acá nadie es dueño de la razón: ni el Gobierno, ni los trabajadores, ni el sector empresario. Necesitamos sentarnos en una misma mesa para generar propuestas y construir un programa productivo sustentable en el tiempo", afirmó.
Como cierre del encuentro, Martín destacó que Argentina Produce no pretende convertirse en un hecho aislado, sino en el inicio de un proceso institucional más amplio. "No queremos quedarnos en la queja ni en la catarsis. Queremos generar propuestas y consensos para que la política pueda nutrirse de ellas. Este encuentro es un ejemplo de lo que entendemos que debe replicarse en todo el país", concluyó.
Las entidades organizadoras coincidieron en que recuperar la competitividad requiere políticas de largo plazo que mejoren las condiciones para producir, invertir e innovar. En ese sentido, remarcaron la necesidad de fortalecer la productividad, reducir los costos que afectan a las empresas, promover el desarrollo tecnológico y consolidar un esquema que vuelva a colocar a la industria, las pequeñas y medianas empresas y el trabajo como ejes estratégicos del crecimiento argentino.